Pierre Cabanne, Enero 1991
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Las pinturas de Genovés no describen escenas precisas sino son instantáneas abstractas e incluso inombrables de una vida violenta. Son flashes que agreden la vista, no solo por sus contrastes brutales de sombra y de luz que acentuan el encuadre cinemátografico de lo insólito, que es una atmósfera de aquel arquéologia del pánico. En 1969 Stuart Cooper hizo una película "A test of violence" utilizando secuencias de agresión y de represión de los cuadros de Genovés.
Estos cuadros son teatros de memoria. El pintor ha conocido, en la España de su infancia, las irupciones repentinas de las "fuerzas del orden" que producían las fugas repentinas. Vio pueblos bombardeados y desiertos y culturas asolados. La violencia de la dictadura fascista ha machacado lo que es familiar y cotidiano. Quedan estos sitios anónimos habitados por sus propias sombras donde el silencio reina. Un silencio de muerte.
En ciertos lienzos y gouaches la arena ha reemplazado la ceniza. Las ruinas evocan una topografia milenaria como visto desde un avion. ¿Volverá el hombre? ¿Esta Escondido, invisible a nuestros ojos? En sus guaridos, manchados de luz, las huellas de las sombras se alargan. Hay otros símbolos de la huída… En los cuadros españoles se puede decir que a veces el fondo come los colores claros, que la luz esta absorbido por la oscuridad de la pintura en la noche.
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El pintor que tiene obras en grandes museos en Nueva York , Barcelona, Madrid y Cuenca y en el Museo de Arte Moderno de Paris ha expuesto muchas veces tanto como parte de un colectivo como solo. Ha sido invitado a bienales en Venecia y en Sao Paolo y en Franica, en el bienal de Paris en 1961, en la exposición "La figuración narativa en el arte contemporaneo" en 1965, en el "Arte vivo 1965-1968 en la Fundación Maeght y en el bienal de Menton en 1975.
La pintura de Genovés es tal que uno descubre a traves de sus ultimas obras que habla directamente al hombre, denuncia los agresiones que sufre: nunca esta solo sino presa de una tormenta colectiva de desamparo y angustia. Su lenguaje encuentra sus resonancias en el fondo trágico de la España negra, de su liberación y su fatalidad. Sus obras tienen una presencia visionario que no es solo moderno sino perenne.

